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Denuncian falta de empatía en hospital de Carolina

ESCRITO EN
Apr 28, 2021
ÚLTIMA EDICIÓN
April 28, 2021
Emmanuel Pérez

"A quien pueda interesar"

Lo siguiente es una carta abierta, escrita por Glenda Lee Rodríguez Dominguez, denunciando tratos inapropiados por parte del personal del Hospital UPR Federico Trilla en Carolina, en su visita del 25 de abril del 2021.

"A quien pueda interesar:

El domingo 25 de abril del 2021, mi pareja me trajo a la sala de emergencias del Hospital UPR Federico Trilla en Carolina para tratar de conseguir tratamiento para un dolor abdominal intenso. Al llegar a la Sala de Emergencias del hospital, el guardia nos indica que debemos dirigirnos a la carpa para proceder con el proceso de vitales.

Al llegar a la carpa, la enfermera a cargo de vitales se dirigió a mí y a otros pacientes con una actitud de desprecio, informándonos que teníamos que esperar bajo el sol y sin silla. Un paciente de edad avanzada le informó a la enfermera que él estaba mareado y que necesitaba sentarse; esta lo ignoró totalmente y lo dejó esperando bajo el sol, igual a otros pacientes que estábamos esperando.

En ese momento, decidí preguntarle al guardia de la sala de emergencias si podía buscar al doctor que estaba encargado de sala de emergencias o al procurador de pacientes para informarle lo que estaba pasando, pero al guardia no le importó la situación.

Entonces, a las 2:46 pm decidí llamar al procurador del paciente del mismo hospital. Llamé varias veces al hospital y nunca me comunicaron con la persona encargada. Cuando logré comunicarme y les expliqué el problema y mi frustración, me dijeron que me comunicara con el procurador del paciente y me engancharon el teléfono.

La llamada la atendió una enfermera de apellido Rondón. Las veces que lograba comunicarme con alguien, nadie se quería identificar. Adicional me decían que me fuera a otro hospital.

"Decidí llamar al 911"

Qué vergüenza ver lo que le hacen a los pacientes que van a buscar ayuda, como los mandan a esperar bajo el sol sin sillas, a personas de edad avanzada y a impedidos. Nadie tuvo empatía, a nadie le importó mi dolor y mucho menos la urgencia que tuve. Al ver que nadie del hospital tenía interés en atender esta situación, decidí llamar al 911 a las 2:54 pm.

Aproximadamente a las 3:00 pm llegaron 4 patrullas de policías estatales al hospital. Al bajarse, rápido les informé que fui yo quien los llamó y les expliqué la situación detalladamente.

El oficial que habló conmigo se dirigió hacia los guardias del hospital y estos le dijeron que la única opción que yo tenía era radicar una querella administrativa al siguiente día. Terminaron la conversación y el oficial se dirigió hacia mí para orientarme.

Mientras el oficial me orientaba, el agente Rodríguez con el número de placa 32342 interrumpió la conversación que yo estaba teniendo con el oficial y le dijo que ya me había orientado, que se fuera con él a hablar aparte. Ambos me dejaron con la palabra en la boca y se fueron a hablar en la sombra de un árbol. Eso es una falta de respeto; los oficiales mostraron cero empatía, mala educación y una aparente falta de conocimiento para tratar estos casos.

A ningún agente le importó las condiciones en que los pacientes esperan para que les tomen los vitales, ni al hospital tampoco le importa el bienestar de los pacientes. No proveen sillas y tampoco carpas para que uno pueda esperar. Los pacientes tienen que esperar bajo el sol, sin sillas y tienen que soportar la actitud arrogante y prepotente de los empleados del hospital.

Atentamente,

Glenda Lee Rodríguez Dominguez"

(Así concluye la carta.)

Que para bien sea

Espero que esta publicación ayude a que el trato mejore en este y todos los hospitales. Por experiencia propia, sé que en todas partes hay gente que trabaja bien y gente que no nos explicamos cómo rayos llegaron a las posiciones que ocupan. Hace unos meses fui a este mismo hospital y puedo dar fe de que el trato fue muy, pero muy bueno (yo, que odio los hospitales, me sentí cómodo y eso es mucho decir), pero sé que hay variedad de personas y lamentables casos como el que leíste al principio, no son aislados.

Esperemos que sean más selectivos con la calidad de personas a quienes permiten trabajar.

Puedes leer la carta y los comentarios aquí.

Emmanuel Pérez
No me gustan los títulos; si dices muchos, suena a guille y si usas uno, creen que es lo único que sabes o puedes hacer.
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